
"Es un tumor. Viajen a Buenos Aires y que vean a Luciano en el hospital Garrahan", les dijo esa mañana Cinthia Tsuru, la única oftalmóloga pediátrica de Concordia, Entre Ríos. Iván Morel Penco y Vanesa Elgart -los dos de 25 años, 5 de novios, 3 de convivencia, felices padres de ese bebe, que tenía 4 meses- no perdieron el tiempo. Llegaron esa misma noche.
Allí comenzaría una aventura difícil, pero de pronóstico alentador: Luciano, que tiene retinoblastoma bilateral -el tumor ocular más frecuente en bebes y niños-, perdió su ojito izquierdo. Allí, el cáncer estaba muy avanzado y no hubo alternativa. Pero puede conservar su otro ojo y evitar pérdida completa de la visión.
El pequeño concordiense es el primer paciente de América latina que recibe quimioterapia dentro de su ojito, a través un procedimiento que utiliza la arteria oftálmica para llegar al tumor sin que la droga alcance el resto del organismo.
El nombre técnico es quimioterapia superselectiva en la arteria oftálmica, un procedimiento que aplica el doctor David Abramson, del Memorial Sloan-Kettering Cancer Center de Nueva York, adonde fueron a capacitarse con una beca que ofreció el mismo Abramson varios médicos del equipo que trata a Luciano Morel Penco.
La forma de retinoblastoma que atacó al paciente, hoy de 10 meses, era imposible de prever. Guillermo Chantada, pediatra oncohematólogo del hospital Garrahan, explica que un caso como éste, de presentación esporádica, es obra de una mutación genética y puede ocurrir en uno de entre 17.000 chicos.
(Fuente: La Nación) Leer más
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