
En el país, el 25 % de los chicos ya come sólidos al cuarto mes, a pesar de que no está recomendado por la OMS
Una radiografía de la alimentación de los bebés durante los primeros seis meses de vida demuestra que todavía 3 de cada 5 chicos no son alimentados según las recomendaciones internacionales a las que adhiere nuestro país.
Eso quiere decir, por ejemplo, que al cuarto mes el 25% de los bebés comienzan a recibir alimentos sólidos como galletitas, puré de verduras o frutas, yogur y pan. Esto, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), no hace otra cosa que desplazar a la leche materna, que es altamente nutritiva y fácil de digerir para el bebé, sin mejorar el crecimiento infantil.
"El Ministerio de Salud, la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) y los organismos internacionales como la OMS y Unicef recomiendan alimentar a los bebes menores de seis meses exclusivamente con leche materna e incorporar recién a partir de esa edad otros alimentos oportunos, continuando la lactancia hasta los dos años de vida de los chicos. Esto previene enfermedades infecciosas (esencialmente la diarrea), que pueden provocar incluso la muerte y son causadas por microorganismos dañinos que ingresan en el organismo del lactante mediante la ingestión de agua, otros líquidos y alimentos", explicó la licenciada Carina Lupica, directora ejecutiva del Observatorio de la Maternidad.
Esta ONG acaba de publicar un informe sobre la situación de la lactancia materna en la Argentina, a partir de los datos recolectados en la Encuesta Nacional de Nutrición y Salud. Allí, Lupica y Lucrecia Jócano concluyen que, aunque en los últimos años la práctica de la lactancia mejoró, "aún estamos lejos de cumplir con tres recomendaciones" fundamentales: lactancia materna exclusiva los primeros seis meses; incorporación de otros alimentos sólo a partir del sexto mes, y lactancia materna parcial (frecuente y a libre demanda) hasta los dos años o más.
En la práctica, eso se traduce en que el 95% de los bebés recibe la leche materna como primera alimentación, pero ese ideal nutricional ya disminuye 40% en los dos primeros meses y continúa cayendo hasta que, a los seis meses, sólo es amamantado el 36% de los bebés.
En tanto, la introducción de los alimentos sólidos se duplica entre el cuarto y el quinto mes de vida: el 25% de los bebés recibe comida complementaria al cuarto mes y el 50% un mes más tarde, a diferencia de las recomendaciones internacionales y nacionales. Esos alimentos incluyen puré de verduras cocidas y frutas, yogur, pan y galletitas, jugos, té y agua.
"Las últimas encuestas nutricionales no son tan alentadoras en cuanto a la práctica de la lactancia, que es una herramienta muy económica y, a la vez, muy poderosa para la salud del bebé (por ejemplo, fortalece su sistema inmunológico). Es por eso que, en los primeros seis meses, la alimentación del bebe debe ser sin agua, tecitos u otros líquidos (ni sólidos)", dijo ante periodistas la licenciada Paola de los Santos, puericultora y asesora de la Fundación Dando a Luz, durante una presentación en la última Semana Mundial de la Lactancia.
Según el informe del Observatorio de la Maternidad, las mujeres abandonan la lactancia a los siete meses de vida del bebé en promedio (el 25% la suspende al cuarto mes). Los motivos varían a medida que pasan los meses.
Fuente: Fabiola Czubaj LA NACION
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