
Luz Belén Ayala de casi 4 años, el pasado 1 de noviembre en la ciudad de Roca se intoxicó accidentalmente con una sustancia llamada "purpurina" de uso común en los hogares.
Su mamá la había comprado para labores de plástica que la hermana de Luz manipularía en el colegio, pero fatalmente la pequeña encontró el frasco. Al no poder abrirlo con las manos, utilizó su boca. Fue en ese momento cuando el producto volátil ingresó por la nariz de Luz trayendo consecuencias gravísimas a su salud, a tal punto que hoy pelea por su vida en el Hospital Garrahan de Buenos Aires, contó su tía Gladys Aranda.
Si bien estuvo una semana internada en la ciudad de Roca en coma farmacológico, entubada con respirador artificial, los médicos debieron derivarla urgente a Buenos Aires por las severas complicaciones de su caso, informaron familiares a través de una nota de prensa.
La familia de la pequeña está desesperada. Gladys Aranda contó que "nadie dice nada en relación al grado de toxicidad de este producto aparentemente inofensivo y muy utilizado sobre todo en estas épocas cuando se acercan las fiestas navideñas y se compra la purpurina para hacer manualidades y diferentes adornos".
Agregó, "tampoco el frasco indica nada, y viene sin ningún tipo de etiquetas. Solo pudimos asesorarnos que está compuesto por residuos de metales pesados como el plomo, zinc, azufre, ácidos y otros. Esto es terrible".
Según el informe médico al ingresar la sustancia tóxica al cuerpo de la pequeña, esta se transportó rápidamente por las vías sanguíneas desconociendo todavía los daños causados en Luz.
En nuestro país se han dado tres casos similares, dos de ellos faltes; y el tercero es el de Luz Ayala.
Vale destacar que ya en 2003 durante el Congreso médico argentino se dio el debate sobre esta sustancia ante otro caso de aspiración accidental de purpurina.
Los doctores Farías, S.; Olivieri, M.; Quarenghi, del Hospital del Niño Jesús de San Miguel de Tucumán elaboraron un documento al respecto e informaron a modo de conclusión lo siguiente:
"Que ante, la presentación de un caso clínico de un niño de 1 año 8 meses de edad, que accidentalmente aspira e ingiere purpurina (polvo volátil compuesto de Zn y Cu)
Consideramos:
1) Hacer conocer el peligro potencial de este producto, de tan fácil acceso en los hogares, por su uso en actividades manuales e incluso en cosmética.
2) Prevenir a los pediatras de las posibles aspiraciones de purpurina en los niños de edad preescolar y escolar para su pronta intervención.
3) Todo paciente con aspiración de esta sustancia requiere internación urgente para actuar sin demora, debido a la patología que produce a nivel pulmonar con evolución irreparable del distress.
4) Advertir a la población en general sobre los peligros de esta sustancia, previniendo males mayores.
5) Incorporarlo dentro de los productos peligrosos para que sea convenientemente evaluado y titulado dentro del área industrial.
"Si bien los productos químicos son sustancias frecuentes en el hogar, son históricamente primeros en las estadísticas de consulta a los centros de intoxicaciones. Las advertencias y comunicados en relación a la vulnerabilidad perinatal e infantil, son tan abundantes como escasos los resultados positivos en respuesta a la disminución de estos incidentes".
Fuente: Gladys Aranda, tía de la niña que actualmente está internada en el Hospital Garrahan.
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